La fabricante de maquinaria agrícola de Marcos Juárez acumula $9.499,5 millones en cheques rechazados y busca reestructurar sus deudas para mantener operativas sus plantas.
Metalfor S.A. solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores ante los tribunales de Marcos Juárez, Córdoba. La empresa, perteneciente al grupo Bertotto Boglione, busca establecer un marco legal para frenar las acciones individuales de cobro, preservar el capital de trabajo y sostener la continuidad de sus plantas y de su red comercial.
El pedido se produjo después de varios meses de problemas de liquidez e incumplimientos financieros. En agosto, FIX SCR le asignó la calificación CC(arg) por su elevada vulnerabilidad y el riesgo inminente de default: la compañía contaba con u$s 2,2 millones en caja frente a vencimientos de deuda financiera por u$s 40,2 millones a doce meses.
Según los datos de la Central de Deudores del Banco Central, Metalfor registra una deuda bancaria aproximada de $49.530 millones. Entre sus principales acreedores figuran el Banco Nación, con $12.601 millones; el Banco de Córdoba, con $8.445 millones; Banco de Servicios y Transacciones, con $7.912 millones; Banco Supervielle, con $5.405 millones; Banco Galicia, con $4.131 millones, y el Banco Provincia de Buenos Aires, con $2.820 millones. Además, acumula 1.178 cheques rechazados por $9.499,5 millones y regularizó el 14,84%.
La firma también enfrenta una ejecución del Banco Ciudad por US$ 98.895 más intereses y costas, así como embargos promovidos por proveedores, entre ellos AIR SRL, por montos superiores a US$ 700.000. Un crédito de US$ 50 millones otorgado por la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos no logró revertir la situación. En el primer semestre, Metalfor registró pérdidas netas por $26.484 millones, frente a ganancias de $11.870 millones en el mismo período del año previo, y su facturación se redujo casi a la mitad.
La caída de la actividad impactó en la producción: pasó de fabricar 208 equipos entre enero y junio del año previo a 95 en el mismo período actual, mientras que las pulverizadoras autopropulsadas disminuyeron de 67 a 21 unidades. Su participación de mercado bajó del 28% histórico al 19% en su área de influencia. En el plano laboral, presentó un Procedimiento Preventivo de Crisis ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba y avanzó con desvinculaciones, retiros voluntarios, despidos focalizados y una reducción de turnos, luego de que no prosperara con la UOM su pretensión inicial de reducir un 70% la plantilla de unos 600 trabajadores.
Con la supervisión judicial en Marcos Juárez, la empresa encarará la renegociación formal de sus deudas para ordenar su pasivo, sostener su red nacional de distribución y preservar su estructura industrial.