El Decreto 1305/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, trasladó al 1° de diciembre de 2026 las actualizaciones pendientes.
El Gobierno decidió aplazar hasta el 1° de diciembre de 2026 la aplicación de los incrementos correspondientes a los impuestos sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono.
La medida fue formalizada esta madrugada mediante el Decreto 1305/2026, publicado en el Boletín Oficial. El objetivo señalado es evitar una presión adicional sobre la inflación y sobre el bolsillo de los consumidores.
La postergación comprende las actualizaciones tributarias acumuladas durante 2024, 2025 y los dos primeros trimestres de 2026. En la normativa, el Ejecutivo sostuvo que la prórroga busca “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible” y evitar que el impacto impositivo se traslade de inmediato a los surtidores.
La decisión se tomó luego de recientes aumentos aplicados por las compañías petroleras en un contexto de volatilidad internacional del crudo. Shell, Axion y Puma incrementaron sus precios entre 2% y 5%, según el producto.
YPF, en tanto, ajustó sus valores 1% para evitar traslados bruscos y acompañar la demanda interna. La empresa estatal concentra más del 55% de las ventas de combustibles del país y señaló que el aumento no será lineal en todas las estaciones de servicio.