El Sumo Pontífice arribó tras un vuelo de 13 horas desde Roma y fue recibido con el repique simultáneo de campanas en iglesias y parroquias de todo el país.
El papa León XIV aterrizó en Uruguay luego de completar un trayecto aéreo de 13 horas desde Roma. Con su llegada, comenzó formalmente su visita pastoral a la región.
Cuando la aeronave tocó la pista del aeropuerto, las campanas de iglesias y parroquias de todo el territorio uruguayo repicaron al mismo tiempo para darle la bienvenida.
Miles de fieles se concentraron en los alrededores de la terminal aérea y en las principales avenidas para acompañar el recorrido del Pontífice. Autoridades del gobierno uruguayo y representantes del episcopado local participaron de la recepción oficial.
El repique generalizado fue organizado a partir de una convocatoria de las diócesis del país, que también habían preparado vigilias de oración y actividades comunitarias durante la espera por el arribo.
Durante su permanencia en Uruguay, León XIV mantendrá encuentros bilaterales con las máximas autoridades políticas, encabezará celebraciones eucarísticas multitudinarias y se reunirá con representantes de la sociedad civil y del clero local.
La visita a Uruguay es la primera etapa de una gira internacional que continuará en los próximos días con el traslado del Papa hacia la Argentina, donde ya se montaron operativos especiales de seguridad para recibirlo.