El director de RED Real Estate Developers y representante de Udaondo Buenos Aires analizó el mercado inmobiliario, los costos de construcción y el desarrollo de un proyecto de 160.000 metros cuadrados.
Fernando Sánchez Zinny sostuvo que el crédito hipotecario todavía funciona de manera “muy incipiente” y que resulta insuficiente frente al déficit habitacional de la Argentina. Según planteó, para que esa herramienta tenga un mayor alcance primero debe bajar la inflación y luego sostenerse la estabilidad económica.
Durante un panel sobre real estate, el director de RED Real Estate Developers señaló que el mercado inmobiliario está compuesto por distintos submercados y que su evolución no puede analizarse de manera general. Explicó que, tras la pospandemia, los desarrolladores de edificios nuevos atravesaron un momento de “bancarrota”, mientras que quienes vendían lotes registraban el mejor momento histórico de la Argentina.
Sánchez Zinny también describió diferencias entre los segmentos del sector. Afirmó que el nivel más alto pudo absorber con mayor rapidez los nuevos costos de construcción, mientras que el segmento medio enfrenta la dificultad de vender unidades a valores de entre 3.500 y 4.000, cuando antes se comercializaban a entre 2.500 y 2.800. Además, indicó que el ahorro en dólares sigue siendo el principal motor del financiamiento y que parte de los compradores evita pagar un 30% más que un año atrás por un inmueble como refugio de valor.
Sobre las perspectivas, consideró que esa situación podría acomodarse si la actual administración renueva y el modelo económico se prolonga en el tiempo. Antes, aclaró, será necesario absorber la sobreoferta de propiedades usadas. También afirmó que, si la economía se estabiliza, no espera una baja en el costo de construcción y anticipó un aumento del poder adquisitivo, por lo que la eficiencia tendrá un papel central.
El empresario se refirió además al Proyecto Udaondo, ubicado en el distrito del Parque de la Innovación, en la cabecera de Avenida Libertador con Udaondo. La iniciativa contempla 160.000 metros de construcción total, cinco niveles de subsuelo y mil cocheras. Detalló que el diseño, la definición del producto y la estrategia de comercialización demandaron un año y medio, mientras que la obra lleva otro año y medio y todavía no salió del pozo.
Por la escala del proyecto, afirmó que cada decisión tiene un impacto económico significativo. Entre sus desafíos mencionó la logística y la seguridad necesarias para un conjunto que, según estiman, recibirá entre 400 y 500 paquetes diarios de comercio electrónico. En paralelo, reclamó desarrollar un flujo de fondos en pesos que permita que el segmento medio, con capacidad de compra pero sin instrumentos suficientes, pueda comenzar a operar.