Entre enero y septiembre, el saldo positivo del BCRA alcanzó los u$s12.640 millones, con una mejora de u$s4.563 millones frente al mismo período de 2025.
La cuenta corriente del Banco Central (BCRA) acumuló un superávit de u$s12.640 millones en los primeros nueve meses de 2026. El resultado implicó una mejora de u$s4.563 millones respecto del mismo período del año anterior, explicada en gran medida por la reducción de las importaciones de la industria manufacturera, en un contexto de debilidad de la actividad del sector.
De acuerdo con el economista de Analytica Federico Kisza, el aporte neto de la industria fue de u$s5.116 millones entre enero y septiembre. La caída de los pagos por importaciones industriales explicó u$s3.937 millones de esa mejora y, dentro de ese monto, u$s2.613 millones correspondieron al sector automotor. El especialista vinculó el resultado con la elevada base de comparación de 2025, cuando se habían adelantado compras ante la inestabilidad electoral, y con la menor actividad industrial.
Las exportaciones industriales sumaron otros u$s2.729 millones. El 80% de ese excedente provino de la agroindustria y el sector automotriz, mientras que el 17% restante se originó en productos químicos —principalmente relacionados con energía y farmacéutica— y metales básicos, impulsados por el aluminio. La mejora conjunta superó los u$s1.550 millones que la industria restó por otros conceptos, entre ellos pagos de deuda y dividendos.
En el mismo período, energía y minería aportaron un incremento neto de u$s3.910 millones, según Kisza. De ese total, u$s1.260 millones correspondieron al efecto de los precios energéticos, asociado a la guerra en Medio Oriente. El economista estimó que, si la industria hubiera importado lo mismo que en 2025 y los precios de la energía no hubieran aumentado, la cuenta corriente cambiaria habría rondado los u$s7.440 millones o menos, al menos u$s640 millones por debajo del registro de enero-septiembre de 2025.
LCG calculó que el aumento acumulado del superávit comercial informado por el INDEC, de unos u$s15.000 millones frente al año pasado, se explicó en u$s3.200 millones por los precios internacionales. La suba de los valores de exportación aportó u$s7.500 millones, pero el aumento de los precios de importación restó u$s4.300 millones. El efecto cantidades explicó el resto: u$s6.199 millones por mayores exportaciones y u$s5.755 millones por menores importaciones. La consultora advirtió que la baja dinámica de la actividad económica contribuye a mejorar el saldo comercial.
En septiembre, la cuenta corriente registró un superávit de u$s1.521 millones, el mayor desde mayo, impulsado por el saldo positivo del comercio de bienes. El resultado fue parcialmente compensado por el déficit de servicios, que alcanzó su nivel más alto desde abril de 2025 por la mayor salida neta asociada al turismo y por el rojo récord histórico en cargos por uso de propiedad intelectual. A su vez, el déficit de la cuenta capital subió a u$s3.185 millones, el máximo desde junio, con compras de dólares para atesoramiento de personas humanas cercanas a los u$s3.000 millones y pagos de deuda pública.